Un joven cartógrafo es enviado por su jerarquía a la tierra rural de su infancia para redibujar una frontera: poco a poco descubrirá que ese lugar, que para él no era más que un conjunto de territorios de tinta, está en realidad impregnado de historias, habitado por personas que no tienen ni idea de lo que ocurre a su alrededor y cuya relación con el espacio es radicalmente distinta...
El jugador encarna a un topógrafo que explora un territorio rural y debe tomar decisiones que repercutirán en la diplomacia, pero también en la población local. El juego combina fases de novela visual y puzles de observación: ambos aspectos se nutren mutuamente para modificar la trama de una historia interactiva.