Son las 3 de la madrugada. El vecino vuelve a hacer ruido, así que coges un martillo. Cada partida te da nuevas reliquias que cambian cómo golpea tu martillo: ecos, cadenas, fuego. Los agujeros se mantienen de una partida a otra. Si los atraviesas, el ruido viene de más lejos: el piso, la ciudad, la montaña, el planeta, el espacio-tiempo.