Los conceptos son bombas. La asociación es la muerte. Un juego de puzles de terror psicológico, antiutópico y con aires de secta. Al sujeto le han implantado una bomba conceptual en el cerebro. Si el sujeto piensa en la [palabra detonante], su cabeza explota. Tú, como «desactivador de bombas cognitivas», tienes que desmontar la mortífera «bomba cerebral».