«Chess of the Hidden Gates» combina la mecánica de construcción de mazos al estilo roguelike con las jugadas del ajedrez chino: cada carta de tu mano es un movimiento, y cada movimiento decide a quién capturas. El mundo es un tablero; todo es una pieza. Supera en estrategia a los espíritus ancestrales casilla a casilla: para ganar no basta con el poder bruto, sino que también importa la posición. La batalla de Zhuolu nunca terminó; su desenlace está encerrado tras las Ocho Puertas, y tú eres el último jugador en entrar.