Un juego conmovedor en el que te encargas de un puesto en un mercadillo nocturno y preparas kaolengmian (fideos fríos a la parrilla). Los clientes van y vienen, se detienen para charlar y compartir fragmentos de sus vidas, sus alegrías, sus frustraciones y sus dificultades cotidianas. En este pequeño puesto, cocinas, escuchas y sigues viviendo la vida de una persona corriente.