Vamos a llevarle una tarta a nuestro cliente. Para llegar hasta él, tendrás que atravesar un lugar lleno de criaturas monstruosas. Si el miedo te hace temblar o se te cae la tarta por el pánico, te enfrentarás a la ira del cliente. Este reto no es para cobardes. Solo los valientes y los que mantengan la calma lo conseguirán. ¿Te atreves?