La conducción arcade se une al caos roguelike: rápido, intenso y ridículamente adictivo. En Driving Rogue, cada carrera es una nueva historia: la ciudad cambia constantemente, y necesitarás pura concentración para llevar tu puntuación al límite. Después de cada carrera, ve a la tienda y construye tu vehículo para conseguir la racha más larga posible.