Siéntate en una mesa de espiritismo en una casa abandonada. Elige una carta del tarot. Tira los dados. Arriésgalo todo para invocar al Ángel que nunca miente. Cada vez que te inclines sobre la mesa, puede que te acerques más a la verdad… o que algo más se siente frente a ti. Cinco sillas. Los muertos también te han oído.