Dirige tu propia tintorería en un pueblecito encantador y acogedor. Lava, seca y plancha la ropa a la perfección, atiende a clientes un poco peculiares, invierte en máquinas nuevas y mejoras para ofrecer un servicio más rápido, y mantén todo bien organizado para completar cada pedido con esmero. Repara roturas, quita manchas y mucho más.