Conviértete en una lámpara. Quédate quieto. Reza. Un jugador lleva una bomba activa y va a la caza por la sala; todos los demás son muebles. Mézclate entre ellos, mantén la calma y pasa la bomba antes de que explote. Un juego de fiesta lleno de disfraces, pánico y traición para entre 2 y 10 jugadores (o coge a unos cuantos y deja que el caos se encargue del resto).