Hagas lo que hagas, no te rindas.
Crea un grupo sobre la marcha y participa en combates JRPG por turnos. Al despertar en el mundo del Limbo, el Errante debe echar mano de sus inspiraciones para escapar. El Limbo cambia constantemente y las ideas fluirán. Tendrás que trabajar con lo que te den e improvisar tu estrategia.