Un grupo de tíos se sientan en una oficina, todos con traje negro y camisa blanca de cuello. Todos se sientan en las mismas sillas giratorias verde lima. Para ser un videojuego, Last Man Sitting suena muy aburrido. Pero si añades escopetas y física de muñeco de trapo, tienes la receta para el único juego battle royale que queda por hacer.