Oleadas interminables de bestias se abalanzan contra tu fortaleza, pero nunca logran romper tus defensas. Lucha junto a tus valientes compañeros, acaba con los invasores y hazte más fuerte con cada batalla. Prepárate para enfrentarte a la siguiente oleada con más fuerza: acaba con ellos, hazte más fuerte, vuelve a acabar con ellos. El ciclo nunca termina.