En una prisión de arcilla para delincuentes ocultos, eres el inspector de paquetes. Busca en los paquetes contrabando oculto, cartas codificadas y objetos malditos. Equilibra el deber, la compasión y la supervivencia mientras decides qué llega a los reclusos y qué arde en el incinerador. Tus decisiones no se pueden deshacer.