«¿Cómo hemos llegado a esto?». Eso es lo que se pregunta el protagonista, con el cuerpo y la mente al límite. A partir de ahí empieza un viaje para redescubrir ese yo que llevaba tanto tiempo descuidando. Paso a paso, con pequeñas acciones, avanza con esfuerzo —despacio, a trompicones— hacia la recuperación.