No te salgas del camino, Caperucita. Detecta las anomalías en un bosque inquietante y laberíntico para llegar a casa de la abuelita con tu cesta de golosinas intacta. Si todo está bien, sigue adelante. Si no, da media vuelta enseguida. Confía en tu mapa de papel, explora zonas nuevas y extrañas y, sobre todo, ten cuidado con el Lobo Feroz.