Abre la verja, deja pasar a los coches y asegúrate de que el generador no se apague antes del amanecer. La gente aparca aquí porque es barato, pero es su combustible el que mantiene tu generador en marcha. Si no hay coches, no hay combustible. Si no hay combustible, todo queda a oscuras y, créeme, no te conviene estar aquí cuando se apaguen las luces.