La Bestia tiene hambre. La Bestia se come a tus gatos. La Bestia te ve. La Bestia viene a por ti. No tienes armas. Tienes que aprender las reglas y usarlas en su contra. Conoce cada pesadilla, sé más listo que la Bestia y sus Centinelas, y lleva a tus pequeños a un lugar seguro. Cada gato que salves cuenta.