Láseres, púas, gas, vapor hirviendo: cada habitación tiene su propia forma de acabar contigo. Sobrevive, habitación tras habitación, bajo la mirada de alguien que lo graba todo. Pero la peor trampa son los demás participantes: ¿confías en ellos, los traicionas o te sacrificas? Aquí, la supervivencia tiene un precio. Tú eliges cuál.