Tras derrotar a Fujin y Raijin, Hiro y sus aliados encontraron la paz en casa de su abuelo. Un día, Sanbi sintió una invocación lejana. Tras rastrear la energía, descubrieron que procedía de su verdadera forma: el zorro de nueve colas. Decididos a ayudar, Hiro y sus amigos emprendieron un nuevo viaje.